Opinión

ATISBOS

Covid: de catastrófico pasó a trágico y devastador
Rafael Cienfuegos Calderón

En abril de 2020, luego de que el 28 de febrero y el 18 de marzo se confirmara y reconociera oficialmente por parte de la Secretaría de Salud del gobierno del cambio el primer contagio de Covid-19 y la primera muerte, el médico-científico, vocero y responsable de la estrategia (¿?) para combatir la pandemia, Hugo López-Gatell, calificó de catastrófico el escenario en caso de llegar a 60 mil fallecimientos.

Hoy al cumplirse tres años de pandemia, se sabe que al 14 de febrero (reporte de la Secretaría de Salud) México sumó 7 millones 430 mil 816 contagios confirmados y 332 mil 850 muertes desde que se empezó a contabilizar el impacto del virus SARS-CoV-2 en la salud de las personas.

Con esas cifras México está a nivel mundial en la posición 6 de la lista de los 10 países más afectados y en primer lugar de número de muertes entre personal de salud que no contó oportunamente con equipo de protección a pesar de que estuvieron en la primera línea de contención en las etapas de mayor riesgo.

En 2020, año en que la plaga se hizo presente y se estableció en el territorio nacional, el número de contagios fue de un millón 413 mil 935 y el de muertes 124 mil 897, en 2021, pasaron a 2 millones 565 mil 788 y 174 mil 531, y en 2022, se incrementaron a 3 millones 242 mil 888 y 31 mil 602, respectivamente, escenario no catastrófico sino trágico y devastador ante la indolencia gubernamental.

El consuelo del presidente promotor de la transformación expuesto públicamente como si se tratara de un triunfo, es que a otros países les fue peor que a México. En enero 9 de 2021, con 132 mil 69 muertes y más de 1 millón 500 mil contagios, afirmó que “no nos ha ido tan mal” con la pandemia.

Esa actitud fue contraria a la petición que hizo el 30 de noviembre de 2020 el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, para que las autoridades del gobierno de México “se tomen en serio” la grave situación que está ocasionando la pandemia por el creciente aumento de contagios y muertes.

El mayor error que se señala de la “estrategia” (¿?) para contener los efectos del virus y que por decisión del Presidente recayó en el subsecretario Hugo López-Gatell  y no en el secretario de Salud, Jorge Carlos Alcocer Varela, fue dejar de lado al Consejo Nacional de Salubridad, instancia permanente de coordinación entre federación, estados y ciudad de México para consolidar el Sistema Nacional de Salud, evaluar los servicios que se prestan, planear y programar las acciones a realizar en casos de emergencia sanitaria.

En opinión de especialistas en salud, ese consejo tendría que haberse hecho cargo del manejo de la pandemia, pero como no fue así, se ignoró a varias de las mentes más lúcidas y conocedoras de este tipo de fenómenos, lo que llevó a que se tomarán malas decisiones y cuyos resultados están a la vista.

Desde el inicio de la pandemia, el presidente del cambio, el secretario y el subsecretario de salud, negaron que el coronavirus fuera una enfermedad preocupante, que el uso de cubrebocas y la sana distancia sirvieran de protección contra el contagio, y que se aplicaran vacunas –cuando las hubo- a jóvenes y niños aduciendo que con ello se les quitarían a los adultos mayores, que son la población de mayor riesgo.

Al inicio de la pandemia, el11 de febrero de 2020, el ahora presidente dijo que el Covid-19 era menos peligroso que la Influenza, razón por la cual no se requerían hospitales especiales; el 4 de marzo, ante la recomendación de la sana distancia, que hay que abrazarse, no pasa nada; el 2 de abril, que la pandemia le había caído a su gobierno como “anillo al dedo” para afianzarlo; el 31 de julio, al negarse a utilizar cubrebocas para evitar contagiarse, que lo usaría cuando se terminara la corrupción.

Acerca de Juan Carlos Machorro

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