Opinión

ATISBOS

Extendida campaña política del Presidente por el poder
Rafael Cienfuegos Calderón

El éxito del presidente que promueve y quiere imponer su visión de un cuarto movimiento de transformación política, económica y social en la historia de México se debe a que como el “animal político” que es (Aristóteles refiere que por vivir en sociedades organizadas políticamente y por participar en mayor o menor medida en asuntos públicos, el hombre no puede ser concebido fuera de su relación con el Estado) no ha dejado de hacer campaña electoral por el poder desde el 2006. Los tres años y ocho meses transcurridos del gobierno del cambio se ha dedicado a promocionar su imagen, crear la idea de que “no son igual” que sus antecesores, culpar a opositores y conservadores de los problemas no resueltos, dividir a la población que lo apoya y a la que no, confrontar al “pueblo” marginado y pobre con la aspiracionista clase media y la excluyente clase alta, acusar,  denostar y linchar a críticos y opositores, y aprovecharse de la esperanza de quienes hartos de corrupción y malos gobiernos optaron por un cambio, que no se ha dado. Y las conferencias mañaneras -641del 8 de diciembre de 2018 al 30 de junio de 2022 en las que ha emitido 56 mil 181 afirmaciones falsas, según la consultora política SPIN que dirige Luis Estrada- son el medio a través del cual el político-gobernante sigue ininterrumpidamente con la campaña política que inicio 12 años antes del 2018 en busca del poder. Más que por gobernar y atender y buscar solución a los problemas nacionales el líder de la transformación se entretiene en hacer barullo, en mantener caldeados los ánimos, en provocar y darle vida a una agenda que le permita tener a la mano temas distractores, como el más reciente, la detención del exprocurador Jesús Murillo Karam por el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa para acallar el cúmulo de información sobre los hechos violentos perpetrados por miembros del crimen organizado en cuatro estados en los que murió población civil. Y ahora con motivo del Cuarto Informe de Gobierno difunde propaganda política a través de una batería de spots en los que parece ser uno más de los anteriores presidentes neoliberales y corruptos a los que en su calidad de líder social y político aguerrido cuestionó en sus actos de campañas para capitalizar el malestar e inconformidad del “pueblo”. A pesar de ello, la popularidad que tiene y la aprobación de que goza, aunque es alta, se mantiene únicamente entre sus fieles seguidores y simpatizantes, pues entre los 26 millones 497 mil ciudadanos que no votaron por él hay la convicción de que el gobierno del cambio y la transformación no está haciendo bien las cosas y que más bien sus políticas, acciones y decisiones son un fracaso, y a ese sentir, decepcionados, se van sumando muchos más día con día. El 5 de julio de 2018, cabe anotar, se emitieron 56 millones 611 mil 027 votos, de los que el hoy presidente obtuvo 30 millones 113 mil 483. En las encuestas del año pasado y las realizadas en lo que va de 2022 la ciudadanía reprueba el quehacer del gobierno del cambio en seguridad, salud, economía, y combate a la corrupción y disminución de la pobreza, pero, aun así, el Presidente tiene una popularidad alta.

Acerca de Juan Carlos Machorro

El autor no ha proporcionado ninguna información.

Comentarios Cerrados

Los comentarios están cerrados. No podrás dejar un comentario en esta entrada.