Sustentabilidad

Mares, una pocilga

Todos los mares del mundo están sumamente contaminados por los derrames de petróleo, sea por extracción o por los accidentes que generan los barcos que transportan el crudo.

Cada año, millones de toneladas métricas se derraman sobre las aguas de estos océanos y mares, ante la mirada complaciente de gobiernos, empresas y organismos internacionales.

Sólo casos muy contados de organismos sociales, como Greenpeace, buscan evitar esos problemas, pero se enfrentan a la indiferencia general mundial.

Los casos del Ixtoc 1, en México, y recientemente, los derrames en las costas de Texas y La Florida, EU, llamaron las atencion mundial, pero sólo eso.

El Mar Mediterráneo es, constatemente, bombardeado por derrames de barcos que trasladan el crudo hacia el oriente para su refinación. Lo mismo sucede en el Atlántico norte y, por supuesto, en los mares que costean a China.

El Carbe sur, en los límites con Venezuela, el Atlántico sur en los alrededores de Brasil y el Pacífico septentrional en las costas de Alaska y de Rusia son inmensas zonas contaminadas.

A esto se suma la explotación desordenada de los cardúmenes en todos los mares del mundo.

Los mares son receptáculo de todos los desechos humanos e industriales que contaminan sus aguas.

PESQUERIAS, EL PEOR MAL PARA ECOSISTEMAS MARINOS

Otro mal que presentan las aguas oceánicas, aparte de la contaminación, es la sobrepesca industrializada que, de acuerdo a datos de la organización internacional Oceana, la captura mundial anual de pescado (124 millones de toneladas métricas) es igual en peso a 378 edificios del Empire State.

Además, la FAO ha denunciado que actualmente el 80% de las 523 poblaciones de peces mundiales están plenamente explotadas, sobrexplotadas o agotadas, situación que pone en grave riesgo el equilibrio de los ecosistemas marinos.

Los países subdesarrollados, como México, son los proveedores a nivel mundial del 80% de la captura de peces del Planeta, alimento destinado en casi esa misma proporción a naciones del primer mundo.

Pesca que se lleva a cabo sin control alguno con técnicas dañinas a la biodiversidad, por lo que el descontrol marino se estima en dos tercios de los océanos que están prácticamente libres de leyes y los barcos se atienen únicamente a las leyes firmadas por el país de su bandera.

Aunado a las afectaciones que el Cambio Climático podría provocar de forma anual a este sistema de captura que se considera puede ser del orden de 2 mil millones de dólares hacia 2100, según el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo.

Un ejemplo de estas afectaciones en aguas mexicanas es su zona muerta del Golfo de México, ubicada frente a los Estados de Tamaulipas y Veracruz, que cubre más de 11,000 kilómetros cuadrados, y es causada, sobre todo, por los fertilizantes que llegan al mar a través de los ríos y de la cual Mi Ambiente denunció hace varios años.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha advertido recientemente que hay 146 zonas muertas en todo el mundo, principalmente alrededor de las costas de los países ricos.

PESQUERIAS DE MÉXICO, EN COMA MORTAL

En lo particular, México está sufriendo en demasía por diversos problemas en el control de la pesca en sus casi 20,000 kilómetros cuadrados de lagunas costeras, esteros, lagos, represas y ríos, donde se estima que la captura de peces es entre 30 y 50 por ciento de forma ilegal, además de presentar conflictos por capturas fuera de temporada, técnicas y artes de pesca prohibidas, incumplimiento de cuotas y ejercicio de la actividad sin licencias.

De acuerdo a la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura, en 2011 México produjo 1.64 millones de toneladas de pescado, equivalentes a 1,280 millones de dólares, de los que se exportaron más de 800 millones.

Para Greenpeace, la situación de las pesquerías en México es muy grave ya que el 70% de las mismas se encuentran catalogadas como explotadas al máximo o en deterioro; en el Golfo de México, pescas como la de tiburón, cazón, sierra, robalo y guachinango tienen una tendencia descendente desde la década de los noventas. La pesca de caracol, camarón blanco y rosado, lisa y mero ya están deteriorados.

Mientras que en el Pacífico nacional, las pesquerías de camarón azul y blanco, erizo, pepino de mar, lisa y erizo, tiburones, almejas y jaibas están deterioradas también.

CIFRAS DEL DESASTRE EN AGUAS DEL PLANETA

  • El 80% de la pesca marina a nivel mundial tiene algún grado de explotación excesiva.
  • 19% de las poblaciones de peces marinos sujetos a la pesca están sobreexplotadas.
  • 1/3 de las capturas mundiales se desecha por no tener valor comercial.
  • 25% de los arrecifes de coral han desaparecido por estas prácticas humanas.
  • En México, desde los años 90s la pesca ha disminuido en 30% por la decadencia de peces.
  • De 1970 al 2005, el número de barcos pesqueros creció un 500% (103 mil barcos).
  • Latinoamérica aporta 44% de los productos del mar del Planeta.

Fuente: FAO, Greenpeace

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