Opinión

La derrota de Paredes

La determinación se mantiene, se cambian las presentaciones y se modifica el nombre. Pero el combate a los cárteles de la droga sigue igual. Y a pesar de los discursos, de las llamadas de atención de parte del gobierno y sin importar la afirmación de que “no hay marcha atrás”, la verdad es que la guerra contra el narcotráfico no tiene salida visible. En términos simples, los muertos dejan ver el tamaño de la catástrofe, diga lo que diga el gobierno. Un candidato a gobernador, un ex gobernador, personajes ligados a presidencias municipales, empresarios, estudiantes y civiles, muchos civiles, son parte de los “daños colaterales”. Y no hay visos de solución. La Marina aparece en el escenario y su principal logro es desbancar al Ejército en el papel protagónico de la lucha. Muertos entre los capos.

Capturas espectaculares y cero resultados de fondo. El dinero sigue viento en popa en su trayectoria hacia la economía nacional. La lucha es de discursos, de violencia para la sociedad y de tranquilidad para todo el aparato dedicado al lavado del dinero. Y en tanto ello no se modifique, los avances no se registrarán. Y no importará cuántos muertos más se tengan que contar, o si se asesina a un funcionario, a un líder político y a muchos más civiles. El fracaso es claro.

La estrategia en la lucha simplemente no fue la mejor. Y la aplicación de la actual, sirvió sólo para evidenciar que hay determinación, pero no un trabajo adecuado de inteligencia… Pocos han puesto atención en el hecho contundente, de que el aún gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, en su trayectoria hacia la dirigencia nacional del PRI, es un revés contundente para Beatriz Paredes. Pocos han entendido que la unión en torno al señor Moreira es resultado de algo que se quería evitar, pero que no se logró: la unidad entre los grupos del PRI. Pero el punto clave podría ser la derrota de la señora Paredes. Y pocos han entendido que el fracaso no se registró en las últimas semanas, o en el vencimiento de los tiempos políticos internos de los priístas.

El fracaso de la señora Paredes se inició a gestar el año pasado, justo cuando en lo “oscurito”, el gobierno federal, el gobierno del Estado y el gobierno de Oaxaca, con el aval de Beatriz Paredes, sellaron un pacto en el que los panistas se comprometían a no crear alianzas electorales en las entidades gobernadas por Enrique Peña Nieto y Ulises Ruiz, y los priístas a cambio, brindarían su respaldo al proyecto de presupuesto que aumentaría los impuestos a los mexicanos. Los priístas cumplieron su parte. Pero no el gobierno federal. Felipe Calderón puso así, en evidencia a su gran aliada dentro del priísmo. Y cuando Oaxaca se convirtió en derrota para el tricolor alianza de por medio, la señora Paredes se convirtió en una pieza sin soporte entre los grupos de poder.

Así, el proceso interno en el PRI se encaminó hacia la idea de un liderazgo que sirviera al PRI. La señora Paredes buscó la posibilidad de prolongar su mandato. Pero no encontró apoyo de ningún tipo. Intentó crear un aspirante a sucederla en hombres con posiciones importantes en el esquema priísta. Y sus ofrecimientos fueron rechazados. Quiso crear desde la Cámara de Diputados un movimiento con el “sector campesino” como instrumento, para demostrar su poder. Y el ridículo fue total. Quiso presionar a sus otrora aliados. Y nadie la escuchó. Ahora quiere detener todo lo posible y más aún, el lanzamiento de la convocatoria para la elección de su sucesor.

Pero el resultado ha sido un creciente vacío. La señora Paredes no entiende que hace un año, cuando respaldó la mentira de que el país enfrentaba un “hoyo fiscal” de casi 400 mil millones, lo que obligaba a elevar impuestos a los mexicanos, hipotecó el poco capital político que aún le quedaba. Y que cuando el gobierno de Felipe Calderón respaldó las alianzas a pesar del compromiso adquirido, lo que demostraba, a propios y extraños, es que su alianza con la dirigente del PRI, había perdido valor para el gobierno. Y ahora, lo que vemos es sólo el resultado de todo esto… Para que el optimismo presidencial se consolide, los datos dados a conocer sobre el aumento, muy serio, en el terreno del robo de autos, resulta ser un argumento difícil de manejar.

Y el problema es que la violencia crece con el problema… La CFE ha puesto en marcha un estilo bastante peculiar para aplicar sus tarifas, De acuerdo a los diputados que se encargan de checar todo el problema creado por la CFE en torno a los desmedidos cobros a los usuarios, resulta que hay una tarifa “cómoda” para funcionarios públicos y grandes empresarios, y la “normal” para los ciudadanos de a pie. Esto es, de nueva cuenta, la empresa de “clase mundial” deja ver que no sólo no puede con el paquete, sino que su único objetivo es “hacer pagar” a los que no se pueden defender o carecen de influencias.

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