Opinión

Atisbos

PROTESTA.- Nunca antes una ley antiinmigratoria de Estados Unidos había sido tan agresiva como la que promulgó en Arizona la gobernadora Jan Brewer. Va duro y a la cabeza contra los latinos –alrededor de 300 mil, de los que la gran mayoría son mexicanos- cuyo color de piel e idioma es lo que los delata, y su estatus de ilegales es lo que los incrimina. El sábado 24, después de que la gobernadora racista firmara el decreto de la ley persecutoria, aún contra la negativa del Presidente Barack Obama, éste, de manera inmediata, emitió un mandato para que el Departamento de Justicia realice monitoreos y detecte las implicaciones de la ley en el terreno de los derechos civiles. Y hasta dos días después, el Presidente Felipe Calderón afirmó que su gobierno no permanecerá indiferente ante políticas que atenten contra los derechos humanos, por lo que utilizará todos los medios a su alcance para defender a los mexicanos afectados sin escatimar esfuerzos. Pero no expusó cuáles son esos medios y esfuerzos, tampoco a partir de cuándo, y qué va a hacer para que se respete la dignidad de nuestros paisanos. El Jefe del Ejecutivo Federal expuso que los lazos de amistad, comercio, turismo y culturales entre México y Arizona se ven afectados por esta ley que abre la puerta a la intolerancia, al odio, a la discriminación y el abuso en su aplicación. Destacó la importancia de los migrantes en el crecimiento y prosperidad económica de los Estados Unidos en el siglo XX, al aportar trabajo y ser consumidores, empero, no propuso boicots o romper relaciones diplomáticas. En la circunstancia, el trabajo por realizar exige prontitud y efectividad. Al Presidente Calderón corresponde buscar un acuerdo político con Obama para intentar abortar la ley; la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene que trabajar en la defensa y protección de los derechos humanos mediante su red consular; los diputados y senadores tienen que cabildear con sus homólogos que se manifestaron en contra de la gobernadora Jan Brewer, y las organizaciones y redes sociales, tienen que apoyar las movilizaciones de los miles de personas que en distintas ciudades de Estados Unidos manifiestan su repudio, y cuya finalidad es poner entre dicho la constitucionalidad de la ley.

REACTIVACIÓN.- La industria petrolera inició 2010 con una dinámica actividad tanto en la comercialización internacional de productos petrolíferos como en la producción nacional de petroquímicos. En los primeros tres meses del año Petróleos Mexicanos registró un saldo positivo de cuatro mil 753 millones de dólares, en el flujo de efectivo de la balanza comercial, cantidad superior en 56% a la reportada en igual periodo de 2009.

Asimismo, en marzo pasado la elaboración de productos petroquímicos logró el nivel más alto de los últimos 11 años, con un total de un millón 197 toneladas. Como resultado de una mayor producción de materias primas en los complejos de PEMEX, durante enero, febrero y marzo los volúmenes acumulados alcanzaron tres millones 356 mil toneladas, seis por ciento mayor que el reportado el año pasado.

MIGRANTES.- Los envíos económicos que hacen los mexicanos radicados en el extranjero –legal o ilegalmente- han roto la inercia de sus localidades de origen en México “carentes de algún apoyo de gobierno”. Estos connacionales han logrado dinamizar la economía al contribuir a la ejecución de proyectos de infraestructura social básica, a la generación de empleo, a frenar la migración, y hacer posible que mejore la calidad de vida de sus familiares. Este reconocimiento fue hecho por la Secretaría de Desarrollo Social a través de su delegado en el Estado de San Luis Potosí, al participar en Chicago, Estados Unidos, en la X11 Reunión Comunitaria de la Asociación de Clubes y Organizaciones Potosinas en Illinois. Jorge Viramontes Aldana hizo saber que el gobierno federal y la SEDESOL valoran el trabajo de los migrantes y su interés por participar en el Programa 3×1 que conjuga sus aportaciones económicas con las de municipios, estados y federación.

REFORMAS.- Ante las amenazas externas que aún continúan vigentes y podrían –en un descuido- arrastrar la economía mexicana a una crisis similar a la que recién resintió el país y de la cual aún se resienten sus consecuencias, el titular de la Secretaría de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, expuso a los banqueros de México que para fortalecernos internamente es importante avanzar en la agenda de reformas estructurales: la política, la laboral y la de competencia económica. Lo anterior, independientemente de que el gobierno realice un manejo responsable de la economía, incremente los ingresos y haga un mejor gasto de los recursos; de que se cuiden las reservas internacionales que actualmente son de 97 mil 400 millones de dólares; se renueven las líneas de crédito con instituciones internacionales; y se incremente el crédito público y de la banca para la pequeña y median industria que generan empleo.

Acerca de Rafael Cienfuegos Calderón

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