Opinión

ATISBOS

Empoderadas Fuerzas Armadas en tiempos de la 4T

Rafael Cienfuegos Calderón

Para los senadores del oficialismo la estrategia de seguridad del gobierno es la adecuada y no hay militarización ni “cogobernanza” de las Fuerzas Armadas con el presidente. Sin embargo, van casi 174 mil muertes violentas, en las calles hay unos 175 mil militares, marinos y guardias nacionales, y están económicamente empoderadas y transformadas en puntal del gobierno.

A las fuerzas Armadas el magnánimo presidente las ha integrado en un “holding” que administra empresas auspiciadas por las políticas del gobierno federal en turismo –hoteles e islas como centros recreativos-, transporte –aéreo y ferroviario-y administración y operación –aeropuertos nacionales e internacionales-.

Miles de soldados, marinos y guardias nacionales son los encargados de patrullar y vigilar las calles de los más de dos mil 469 municipios de los 31 estados y la Ciudad de México para, por orden presidencial, pacificar al país; aunque no la han cumplido.

Por el contrario, la violencia criminal y los homicidios están imparables y en los  últimos cinco años superan el total de los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, además de que priva el miedo entre la indefensa población por la inseguridad.

Las Fuerzas Armadas tienen más presencia y poder que nunca dentro del gobierno federal por el respaldo absoluto y la total confianza de su Jefe Máximo. Se les han asignado millonarios presupuestos anuales y entregado tal cantidad de recursos para la construcción de obras y el cumplimiento de tareas ajenas a las de defender la soberanía del territorio nacional, que parece ser que el jefe del Poder Ejecutivo federal les está “pagando” la lealtad que le profesan.

De los recursos económicos que reciben para construir las obras emblemáticas no rinden cuentas y se desconoce por opacidad si hay adecuado manejo del dinero de la administración y operación de puertos,  aduanas y aeropuertos, pero en breve manejará los hoteles de las zonas turísticas del sureste, una línea aérea y se prevé para 2024 las líneas ferroviarias de carga del país con la nueva modalidad de servicio de pasajeros.

El gobierno les ha otorgado la distribución y control de medicamentos, el traslado del dinero de los programas sociales a los estados, el resguardo de las fronteras sur y norte, frenar a migrantes y perseguir y detener a los que han ingresado al territorio ilegalmente.

El día 28 de noviembre en la Cámara de Senadores se debatió el dictamen de la Comisión Bicamaral de Evaluación y Seguimiento de la Fuerza Armada Permanente en Tareas de Seguridad Pública, y mientras los morenistas y aliados defendían la estrategia de seguridad los legisladores de oposición acusaron el fracaso de la estrategia de abrazos, no balazos, la militarización del territorio nacional y la “cogobernanza” de las Fuerzas Armadas con el presidente.

En El Universal, Salvador García Soto comentó que empiezan a provocar preocupación y a presentarse denuncias soterradas y señalamientos de corrupción entre los altos mandos de las Fuerzas Armadas, porque aunque tengan una férrea disciplina y una estricta ética de lealtad y compromiso con el país y los presidentes en turno, los militares de cualquier rango son seres humanos y la condición humana siempre es frágil cuando se le coloca ante tantos recursos económicos como los que ahora están administrando el Ejército y la Marina.

Acerca de Juan Carlos Machorro

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