Opinión

ATISBOS

Los datos que festeja y rechaza el líder de la 4T
Rafael Cienfuegos Calderón

El signo distintivo del cambio y la transformación en el actual sexenio es culpar al neoliberalismo y los conservadores del pasado de lo que hoy está mal en seguridad, salud, educación y pobreza y no aceptar equívocos e  incapacidad del gobierno para ya no se diga resolverlo, sino atenuarlo, a pesar de que están a la vista los fracasos de la toma de decisiones a partir de caprichos, ocurrencias e ideología política.

Los datos que hace unos días dio a conocer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) sobre pobreza fueron festejados en la mañanera porque indican que 5.1 millones de personas salieron de esa condición de vida, en tanto que los referentes a que 50 millones 400 mil personas del “pueblo” no tienen acceso a los servicios de salud, fueron rechazados y objetados.

Lo primero (y no se equivoca el maestro de ceremonia de la mañanera) por ser resultado del incremento sostenido en el salario general de los trabajadores y de las remesas que envían los connacionales que legal o ilegalmente están en Estados unidos, no del dinero que reparten los programas sociales cuyo impacto en la mejora del ingreso de los hogares es marginal.

Lo segundo, que le valió al Coneval la acusación de que se equivocó, fue impugnado con el argumento de que “tiene que ver con la pregunta que se hizo y con el hecho de que tenían apuntados a todos (los censados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) con credencial del llamado Seguro Popular. Como ya no están esas credenciales, la gente cuando les preguntaron dijo que no tenían seguro. Pero ahora ya es atención médica gratuita y ya no se necesita ningún tipo de seguro”.

Pero mientras se aceptan las buenas noticias y se rechazan las malas, el gobierno de los “otros datos” no tiene de otra más que dar por buenos los datos de que se redujo la pobreza 5.1 millones de personas (41.9% a 36.3% entre 2018 y 2022); que los mexicanos que califican como vulnerables por carencias sociales creció en 5 millones 200 mil (26.4% a 29.4% de 2018 a 2022); y que las personas sin acceso a los servicios de salud pasó de 20 millones 400 mil en 2018 a 50 millones 400 mil en 2022 (16.2% a 39.1%).

Otro singo distintivo del gobierno de la 4T, es no aceptar los malos resultados de las políticas implementadas y las decisiones tomadas aunque estén a la vista de todos.

En la narrativa del jefe del mismo “todo va bien”.

Los homicidios dolosos van a la baja, aunque ya se rebasaron los 160 mil en cuatro años y medio; la nueva escuela mexicana va a mejorar la educación, aunque los libros de texto estén ideologizados y se hayan elaborado sin tener los planes de estudio; la costosa refinería Olmeca de Dos Bocas va a dar autosuficiencia en diésel y gasolinas, aunque no ha procesado un solo litro de petróleo a más de un año de inaugurada; el subsidiado Aeropuerto Felipe Ángeles será de clase mundial, aunque no tenga demanda de pasaje; el Tren Maya desarrollará la economía del sureste de México, aunque su viabilidad financiera esté en duda y haya provocado ecocidio y pérdida de riquezas arqueológicas.

Otro distintivo a destacar es la pasión, el optimismo y la convicción con que se habla de los “beneficios” de la transformación, aunque eso esté solo en la mente de su creador y promotor y el cambio se esté dando de “reversa”, que también es cambio.

Acerca de Juan Carlos Machorro

El autor no ha proporcionado ninguna información.

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