Opinión

ATISBOS

Universidades van solas por vacuna contra el covid-19

Rafael Cienfuegos Calderón

Sin apoyo financiero del gobierno del cambio y la transformación, en México se desarrollan cinco proyectos para elaborar una vacuna que aminore la enfermedad del Covid-19. La ejecución de los mismos está a cargo de los institutos de Investigaciones Biomédicas y de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), y del Tecnológico de Monterrey (ITESM). La falta de recursos económicos y la ausencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) llevó a las autoridades de la Universidad Autónoma de Querétaro a emprender una campaña para solicitar donaciones monetarias y dar continuidad el proyecto de la vacuna anticovid cuyo nombre es Quivax-UAQ, que desarrollan desde hace 10 meses y es uno de más avanzados, habiendo sumado hasta ahora 2 millones 865 mil 483 pesos. La rectora de la universidad queretana, Teresa García Gasca cuestionó que no se financien investigaciones nacionales y que se prefiera recurrir a la compra masiva de vacunas extranjeras. Y dice verdad. Según el Presidente (13 de febrero) con 32 mil millones de pesos “que ya se tienen” se compró toda la vacuna que se necesita para proteger a “nuestro pueblo”, 140 millones de dosis de Pfizer, AstraZeneca, Sinovac, Sputnik V (de dos dosis para lograr la máxima eficacia) y de CanSino (de una sola inyección). Tres días después, Marcelo Ebrard,  titular de Relaciones Exteriores y negociador con los laboratorios, sorprendió al dar a conocer en la conferencia mañanera que son 232 millones 33 mil las vacunas compradas, prepagadas y comprometidas, y al afirmar que el Conacyt está apoyando cuando menos cuatro proyectos para una vacuna desde el día uno de la pandemia. La sorpresa fue que el canciller desmintió al Presidente en cuanto al número de biológicos apalabrados con los laboratorios y que haya hablado de investigaciones en curso cuando la directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla únicamente ha informado que por mandato presidencial, para el 2021, la prioridad del Conacyt será desarrollar y producir una vacuna nacional en contra del Covid-19 en colaboración con varias instituciones, entre ellas Birmex, empresa estatal de biológicos encargada de elaborar la vacuna contra la influenza. Y contagiado por la euforia de que México tenga su propia vacuna, el Presidente transformador expresó (14 de febrero) que da mucho gusto que en México también haya investigación y que, en su momento, porque son iniciativas de Conacyt y de centros públicos y privados de investigación, les va a sugerir que la vacuna se llame “Patria”.

 

 

Acerca de Juan Carlos Machorro

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