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La industria publicitaria en la CDMX y sus 10 años de opacidad

De acuerdo con datos de la Fundación por el Rescate y recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU), la industria de la publicidad exterior en el segundo trimestre del año ha sufrido pérdidas considerables entre el 70% y 90%, debido a la pandemia suscitada por el Covid-19, esto debido a la cancelación de campañas que tenían previstas, lo que significa que los ingresos se precipitaron y que no hay mayor movimiento económico. Este panorama desalentador se puede presenciar al salir a la calle al observar una gran cantidad de anuncios espectaculares disponibles y sin rentar. Luego de meses de cuarentena, el mercado está tratando de migrar a otros formatos como las redes sociales, a todo lo relacionado con internet, pero no es suficiente para cubrir la demanda.

“La misma crisis histórica por la que atraviesa la industria publicitaria ha hecho más evidente darse cuenta de la colocación de nuevos anuncios de mobiliario urbano, de cabinas para situar mapas digitales, pantallas electrónicas como las reportadas en Mixcoac, hasta se ha observado publicidad que ya se había controlado y desaparecido en la administración de Miguel Ángel Mancera porque representan un riesgo de proyección civil, como lo es la envolvente, la cual es ubicada alrededor de los edificios como la que se encuentra entre Benjamín Franklin y Patriotismo; esto es posible por la casi nula de actividad del mercado. Este tipo de acciones confirma la falta de acuerdo de las autoridades de las alcaldías con el gobierno capitalino en cuanto a la aplicación de la ley de publicidad exterior”, expresó el Mtro. Jorge Carlos Negrete Vázquez, Presidente de la FRRPU.

“El Gobierno de la Ciudad de México se escusa en decir que los Permisos Administrativo Temporal Revocables (PATRs) ilegales de muchos de los anuncios publicitarios colocados en la metrópoli no fueron otorgados bajo su mandato y que se encuentran vigentes desde administraciones pasadas, aunque es posible que haya casos de PATRs que estén vigentes desde hace 10 años o menos porque muchas de estas licencias autorizadas por las autoridades tienen una vida de hasta una década, en algunos casos desde entonces ya operaban bajo la ilegalidad.

Por ejemplo; existen licencias que fueron concedidas en los bajo puentes, aunque estas se hayan otorgado hace una década, lo único que evidencia es la forma de operar contra las normas de parte de las autoridades capitalinas porque desde ese entonces ya se había promulgado la Ley de Publicidad Exterior del Distrito Federal donde se estipula que está prohibido la colocación de este tipo de anuncios.

En la actualidad este tipo de permisos se pueden cancelar porque tienen todas las herramientas jurídicas a su alcance para revocar las licencias ya sea porque las circunstancias se modificaron o porque no se han acatado los fines del permiso o porque no se ha cumplido con la contraprestación que normalmente son en especie al dar mantenimiento a los bajo puentes o a algún mobiliario urbano que se permitió para un beneficio social, pero por una extraña razón no se están utilizando a pesar de que se está empezando a detectar publicidad que ya había sido combatida o de puntos publicitarios que antes no se tenían en el radar en la capital”, señaló Negrete Vázquez.

Pantallas electrónicas:

La modernización del mercado publicitario ha llevado a apostar en la renta de espacios publicitarios por medio de pantallas electrónicas porque son un elemento mucho más fácil de vender varias veces, a comparación de una mampara tradicional que solo se puede vender una vez a la semana, a la quincena o al mes, por lo que resultan ser más rentables. Además, el mantenimiento, aunque parece ser mayor no lo es.

“La publicidad electrónica es lo de hoy y para ello utilizan pantallas que día con día vemos más de estos artefactos instalados en las calles de la ciudad, el problema radica que no están bien regulados en cuando a su luminosidad. Si bien es cierto que hay una máxima luminosidad que está permitida en la ley, pero no especifica la manera y la forma en qué se debe de medir. La iluminación se tiene que medir de acuerdo a la distancia porque un foco de luz que se tiene a un metro tiene una luz distinta cuando se mide a 10 o a 20 o a 50 o a 100 metros; también varía cuando el porcentaje de brillo en el medio ambiente es distinto, por lo que mientras no tengamos las herramientas jurídicas para poder determinar la luminosidad adecuada en una pantalla electrónica nos encontraremos con problemas de choques de luz, con invasión lumínica en las casas de los habitantes que viven cerca de estos aparatos, inconvenientes de distracción grave y deslumbramiento en los conductores ocasionando accidentes, entre otras cosas”, puntualizó el Presidente de la FRRPU.

¿Nueva Ley de Publicidad Exterior en la Ciudad de México?

“Desde el inicio de la nueva administración de la Ciudad de México se ha hablado de una nueva ley de publicidad exterior pero lo que se ha visto de las propuestas que se han realizado es una legislación muy restrictiva que a la industria no le parece adecuada. Los miembros que han visto proyectos que se han filtrado han estado en contra de ella porque lo que indica es quita los anuncios espectaculares, no solamente los de las azoteas, sino que todos y las empresas que se dedican a los a este este tipo de giro están totalmente en desacuerdo”, comentó Jorge Carlos Negrete.

El presidente de la asociación dejó entrever que más que hacer una nueva ley porque no tiene razón, hay que modernizar la Ley de Publicidad Exterior del Distrito Federal vigente a través de reformas se le puede dar más herramientas a la autoridad para que la publicidad exterior tenga una regulación adecuada y no como la que se tiene ahora que lleva 10 años en funcionalidad y no se ha aplicado completamente, como es el caso de los programas que veían contenidos en un reordenamiento señalados en el estatuto que hasta el momento no se utilizan.

“Cabe destacar que la industria vale entre 4 mil 500 y 5 mil millones de pesos al año y eso repercute en intereses de parte de la mercado publicitario y de las autoridades en algún aspecto pero sigue siendo un misterio el por qué la falta de una búsqueda de regulación adecuada o de alguna aplicación correcta de la ley, esta ha sido una de las problemáticas que la Ciudad de México ha tenido desde hace prácticamente 10 años, desde que salió la ley y que ninguna autoridad nos alcanza a responder, esperamos que realmente en esta administración haya un compromiso serio con la ciudadanía, con esta recuperación de nuestros espacios públicos, de nuestro paisaje urbano y ya se aplique la norma como se tiene que aplicar”, finalizó el Mtro. Negrete.

 

Acerca de Juan Carlos Machorro

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