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Cómo realizar el manejo de las mascotas en un desastre natural

Ya sea un terremoto, huracán o cualquier desastre ocurrido por fenómenos naturales, es importante también tomar en cuenta y demostrar preocupación por la vida y seguridad de animales, pues en algunos casos dependen de la reacción humana.

Al respecto, la doctora Claudia Edwards Patiño, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la organización de protección animal Humane Society International, platicó sobre el comportamiento de los animales en situaciones de peligro y el estatus alrededor de los animales de compañía en las zonas afectadas.

Detalló que en algunas ocasiones se ha pensado que los animales son capaces de predecir fenómenos como los sismos. Sin embargo, no se trata de una predicción sino de las capacidades de sensibilidad que tienen los animales ante cierto tipo de ondas, aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual esto sucede.

Hablando de animales de compañía ante estas situaciones,  explicó que “algunos pueden ponerse nerviosos antes de un terremoto pero otros pueden no reaccionar, pues tienen mucha confianza de que están bajo el cuidado de un humano”.

Se sabe que los animales silvestres son más sensibles para reaccionar, pues su supervivencia depende de la interpretación de la naturaleza. “El ejemplo más claro de esto es el tsunami de Tailandia en donde mucha gente se salvó gracias a que comenzó a seguir a los elefantes que, en cuanto sintieron estas ondas, huyeron hacia las partes altas del sitio, la fauna silvestre empezó a migrar”, ejemplificó.

Los animales de compañía también son capaces de presentar crisis nerviosas y cuadros posteriores a desastres. Específicamente durante las labores de rescate en las que participa la doctora Edwards en este momento en Juchitán, Oaxaca, en donde ha identificado que tras el sismo, los animales se encuentran en mal estado psicológico, explicó.

Añadió que “los animales están muy nerviosos, se les está cayendo el pelo por el estrés, tienen gastritis y reacciones de pánico ante sonidos fuertes, pues a algunos los sacaron de los escombros, y les cayeron encima bardas”.

De igual forma, esto ha sucedido tras el sismo registrado el día 19 de septiembre de 2017, aunque en la Ciudad de México es peor, ya que la mayor parte de las casas son edificios y, por ende, se generan mayores complicaciones a la hora de abandonar los inmuebles junto con las mascotas, sobre todo cuando se trata de gatos debido a su carácter y comportamiento.

Por ello, indicó que debe existir un plan familiar de emergencia en el que se tomen en cuenta los animales de compañía y considerar su sensibilidad ante disturbios generados por la situación. Además de esta causa, se debe considerar que el abandono o pérdida de las mascotas ocasiona que ellos pierdan constancia en su rutina y figura de apego, aunado a la falta de comprensión y soledad en la que se encuentran.

Habló de que en Juchitán, Oaxaca, es un sitio con muchos animales de compañía y en situación de calle, “cuando perros no sociables se escapan a las calles durante el terremoto, pueden presentarse percances como mordidas hacia personas o hacia otros animales. También hemos atendido animales lastimados, fracturados, con problemas respiratorios, además de que casi todos tienen conjuntivitis, estornudan mucho y tienen problemas en la piel como pulgas o garrapatas”.

Aunque Protección Civil contempla en sus planes de emergencia a los animales indicando recomendaciones para los dueños de mascotas, no hay un plan nacional para atender esto. Para ello, la asociación a la que pertenece la doctora Edwards trabaja de la mano con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y Protección Civil para poder hacer planes a escala mayor, por supuesto tomando en cuenta en primer lugar el paso de la ayuda humanitaria y, posteriormente, la ayuda animal.

Actualmente, en la CDMX, asociaciones civiles protectoras de animales están trabajando voluntariamente a través de plataformas web para la localización de animales extraviados.

La experta en comportamiento animal aseguró que es importante entender que los animales no deben ser recompensados mediante premios o caricias durante sus episodios de temor y nervios, pues continuarán este comportamiento para recibir más atención. En este caso, la correcta acción es ignorar el miedo y premiar la calma para tener animales tranquilos que también ayudan a disminuir los efectos psicológicos negativos durante la situación que se vive en las zonas afectadas.

Acerca de Juan Carlos Machorro

El autor no ha proporcionado ninguna información.

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