Sustentabilidad

Debe México impulsar la agrobiotecnología para tener una agricultura sustentable

Se dio a conocer que diversos expertos trabajan en una propuesta de política pública para la próxima administración federal en materia de agrobiotecnología, que es una alternativa para transformar el sistema de producción agrícola actual de México, el cual se ha caracterizado por ser altamente costoso, en términos económicos y ambientales.
En el marco de las actividades del Consejo Mexicano de Agrobiotecnología (CoMABio), se realizó el Taller de discusión y análisis sobre “El potencial del uso de microorganismos en la Agricultura para la nutrición, control de plagas,   enfermedades y la regeneración de suelos”.
La realización de estos talleres, explicó Marcel Morales, responsable de la Comisión de Planeación Estratégica (CoMABio), tiene como objetivo elaborar una propuesta de política pública en materia de Agrobiotecnología para lograr, en un plazo razonable, transformar el actual sistema de producción agrícola, que se ha caracterizado por ser altamente costoso en términos económicos y ambientales; altamente ineficiente de los insumos, ya que los niveles de efectividad de los fertilizantes, los insecticidas o funguicidas, son cada vez menores (en el caso de los fertilizantes, de cada 100 kilos que se aplican, las plantas solo utilizan 20 kilos); y altamente contaminante, tanto del suelo, mantos acuíferos y atmósfera.

El objetivo es que esta propuesta sea presentada a las diversas instancias involucradas, de la nueva administración de gobierno, que encabezará Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
En dicho evento, se contó con la participaron de Enrique Galindo, investigador titular del Instituto de Biotecnología de la UNAM y Mauricio Trujillo Roldan, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas, de la misma institución. Ambos cuentan con importantes aportaciones en el área de la innovación tecnológica en Biotecnología Agrícola, particularmente en el uso de microorganismos benéficos.
Los investigadores resaltaron la importancia de los llamados bioinsumos en la agricultura para incrementar los niveles de productividad y frenar los niveles de contaminación y toxicidad que representa el actual modelo de producción, que se traduce en un importante impacto en el cambio climático.
Los académicos compartieron los resultados que han obtenido en diversos trabajos de investigación aplicada que han venido realizando, donde Enrique Galindo destacó el desarrollo, iniciado en la UNAM, que dio origen al primer biofungucida 100% mexicano que existe en el mercado (”Fungifree”), que en fruta como el mango logró incrementar la calidad para exportación del 30%, que se obtiene con productos sintéticos, al 80%, ya que este agroinsumo genera mayor resistencia a enfermedades como la antracnosis que mancha el fruto.
Mauricio Trujillo destacó que los biofertilizantes (como Azospirillum brasilense, Rhizobium etli y micorrizas) son una alternativa sustentable para la agricultura mexicana, dado que ayudan al control de hongos y enfermedades que afectan a los cultivos y reducen el uso de agua. Destacó que de acuerdo con un reciente trabajo de investigación la combinación de biogungucida y biofertilizante en producción de jitomate en invernadero, permitió alcanzar rendimientos de hasta 450 toneladas por hectáreas, reducir uso de fertilizantes en 50% y de agua en 40%.
Ambos investigadores resaltaron que el uso de estos insumos agrobiotecnológicos, con todas sus ventajas productivas, de resistencia a plagas y enfermedades, sanitarias, ambientales y en calidad de frutos, se puede traducir en un ingreso para el agricultor mexicano y hacer rentable su actividad.
Marcel Morales concluyó que “la articulación de investigación científica con la producción genera todo un círculo virtuoso”, por lo que este tipo de alternativas tecnológicas deben ser parte de la agenda, del plan estratégico y de las políticas públicas del nuevo gobierno, que entrará en funciones el 1 de diciembre próximo.
En la reunión participaron representantes de las empresas agrobiotecnológicas, actuales socios de CoMABio:  Biofábrica Siglo XXI, Gruindag, NSIP, Lidag, Agribest, Alibio, Altus y Berni Lab. También se contó con la participación de Javier Delgado y de Enrique Mérigo, en su calidad de asociados.

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