Opinión

ATISBOS: ¿El mejor presidente del mundo?

POR: Rafael Cienfuegos Calderón

 

APRECIACIÓN.- La aprobación-fascinación –expresa ufano Ricardo Monreal Ávila- de Andrés Manuel López Obrador no la tuvo ni Obama (Estados Unidos) ni Merkel (Alemania) ni Macron (Francia) ni Putin (Rusia). Y se debe a tres cualidades  que más gustan del Presidente a las personas de todas las regiones del país, desde Tijuana hasta Mérida, con las que ha platicado el senador del movimiento-partido Morena: que es “muy trabajador”; “honesto”; y “cercano a la gente”. ¿Cuánto va a durar esta luna de miel? Lo que tenga que durar –responde-. Escribió (12-02-2019 para Milenio): siendo AMLO jefe de Gobierno, las “mañaneras” duraron cinco años y eran de 30 minutos; hoy, de no menos de 90; siendo jefe de Gobierno, alcanzó 85% de aprobación en el tercer año de gobierno, cuando 13 programas sociales y el de adultos mayores se generalizaron en la ciudad; en el primer ejercicio de revocación de mandato 95% de participantes votaron por el “sí”, para que continuara. Por otra parte, coincidente con los 100 días de gobierno, Consulta Mitofsky informó que en la encuesta de aprobación de 31 presidentes del mundo, 20 de América y 11 de Europa, Asia y Australia, López Obrador resultó el tercero mejor evaluado, mientras que entre los de América es el primero. Sin lugar a dudas el señalamiento del senador y el ranking son algo muy destacado. ¿Pero se trata de popularidad o de eficiencia? La popularidad resulta del carisma y la actitud de los individuos y se logra a partir de la empatía, en tanto que la eficiencia se mide con resultados tangibles de lo que se ha hecho, como combatir el robo de combustibles, reducir salarios a altos funcionarios y quitar pensiones a expresidentes. Eso de que hay un buen gobierno, que la economía crecerá 4%, que México será potencia económica, que por combatir la corrupción se obtendrán 112,380 millones de pesos, que el Tren Maya va a movilizar 2.9 millones de usuarios, que los aeropuertos Benito Juárez y Santa Lucía suplirán al de Texcoco, que la refinería de Tabasco será la tercera más productiva, que gobierno y empresarios invertirán 25-27% del PIB, que no habrá obras inconclusas, que los programas sociales inhibirán la delincuencia, que la Guardia Nacional garantizará la seguridad, que no habrá deshonestidad ni burocratismo de servidores públicos, que no traicionará ni le fallará a nadie, son propósitos. Los resultados están por verse. Hechos son la popularidad del Presidente y la alta aprobación de su gobierno, que tiene las riendas del poder, que marca la agenda del día a las siete de la mañana, que trabaja 16 horas, que no vive en Los Pinos, que viaja en avión comercial y en auto sin blindaje, que no tiene escoltas y que está cerca de la gente. En tres meses habrá un segundo informe y posiblemente ya se dé cuenta de resultados concretos.

PRECISIÓN.- El Banco de México -no los adversarios conservadores o sus analistas de mala fe que ve López Obrador- fue la institución que bajó las expectativas de crecimiento económico para 2019 de 1.7-2.7% a 1.2-2.1%. Las causas: afectación en la actividad productiva por el desabasto de combustible en enero, el bloqueo de vías férreas en Michoacán, los conflictos laborales en Tamaulipas, y la tendencia negativa de la plataforma de producción petrolera.

ANUNCIO.- No habrá aumento de impuestos ni creación de nuevos, no habrá gasolinazos, el precio de los combustibles, el gas y la luz será el mismo en términos reales en todo el año. Esto, como resultado del manejo responsable de las finanzas públicas, de la no alteración de los equilibrios macroeconómicos, de que no se va a gastar más de lo que ingresa a la hacienda pública ni se va a recurrir al endeudamiento para financiar el presupuesto: AMLO; 100 días.

IMPUESTOS.- Que la economía no crecerá 4% por año ni el país tendrá un futuro bonancible, sin una reforma fiscal basada en impuestos progresivos al sector de más altos ingresos. José Luis Calva, especialista del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, estima necesaria una estrategia fiscal que permita aumentar la recaudación en 10% del PIB. Para él, el Presiente tiene la posibilidad de lograr esa reforma porque cuenta con un notable “bono democrático”.

 

Acerca de Juan Carlos Machorro

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