En Ambiente

Mar de Aral

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Mis queridos 7 lectores y lectoras, sí, así es, ya cuento con un nuevo lector, lo cual me alegra mucho y para celebrar, en esta ocasión, dejaré un poco las noticias sobre el fabuloso mundo de los videojuegos y escribiré sobre un desastre que ocurrió entre Kazajistán y Usbekistán, todo esto, ubicado en Asia central.
El mar de Aral era en realidad un lago endorreico o mar interior, ¿qué significa esto?, es cuando en un lugar, el agua se acumula y no tiene salida al mar, por lo tanto, tiene una gran concentración de sales, un fenómeno que es común en las zonas desérticas.
Entonces, el tristemente célebre mar de Aral sufrió desde hace 20 años, una terrible transformación a causa de los experimentos armamentistas de la extinta URSS, desvió de agua para regar cultivos y finalmente, el vertido de residuos de fertizantes. Lo cual llevó a que, literalmente, desapareciera y dejara un panorama desolador que en muchos sentidos, nos manda el mensaje de cómo podría terminar el Planeta si no la cuidamos.
Todo comenzó en 1960 cuando la Unión Soviética decidió desviar parte del agua hacia 2 ríos, todo esto, con la finalidad de desarrollar una industria agrícola y obtener arroz, melones, cereales y algodón. Esto resultó positivo y hasta la actualidad, Uzbekistán es el mayor exportador de algodón en el mundo.
Podría decir que eso fue bueno, pero no se hizo bien, ya que, muchos de esos canales para desviar el agua del mar de Aral no estaban impermeabilizados y por lo tanto, se llegaba a perder hasta el 70% del líquido.
Durante las siguientes décadas, se desvió más agua y aproximadamente, cada año, el mar de Aral descendía de 80 a 90 cm, esto no tomó por sorpresa a los soviéticos, de hecho, ellos estaban consientes del daño que causaban, pero, según uno de sus ingenieros, era algo inevitable, puesto que ese mar era un «error de la Naturaleza», háganme el favor… ese «error de la Naturaleza» tenía 68 mil kilómetros cuadrados, para que se den una idea, el DF tiene 1479 kilómetros cuadrados, pero según ellos, estaba mal y por ende, había que explotarlo, todo en pos de un progreso…
¿Y qué consecuencias ha traído?, nada más y nada menos que se produzcan tormentas de arena que llegan hasta el Pakistán y el Ártico, los inviernos se vuelven más fríos y hace más calor en verano, además los químicos que se vertieron durante décadas hoy en día se están evaporando y creando un problema de salud muy grave para todos los que viven cerca, pero lo más impactante y que son las fotos que acompañan esta columna, son las decenas de barcos pesqueros abandonados que hoy crean un horrible espectáculo de muerte y destrucción.
Este desastre ecológico creo que a más de uno nos pone los pelos de punta, ya que, me pregunto si en 20 años, los humanos podemos destruir algo tan grande como fue el mar de Aral, ¿qué más pasará dentro de 100 años?

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