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Continúa corrupción en Oficina de Licencias

LA HISTORIA SE repite en las Oficinas de Licencias y Control de Vehículos en las Delegaciones Políticas. La suspensión de algunas oficinas, como en la Cuauhtémoc y Coyoacán hizo que los “coyotes” llegaran a Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza y Benito Juárez. El “coyotaje” funciona a través del personal de la Setravi.

DECIMOS QUE se repite la historia, porque en 1998, cuando se realizó el cambio de sistema para la emisión de las licencias, fueron cerrados temporalmente algunos módulos, dejando sólo las oficinas de la Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Plaza Universidad y las centrales de avenida Alvaro Obregón, en la colonia Roma.

COMO NO SE expedían licencias para conducir, se multiplicaron los “coyotes”, quienes operaban de diferentes formas para obtener millonarias ganancias por sus “servicios”, que hacían a través del propio personal de las oficinas donde funcionaba normalmente el sistema de cómputo y de impresión para las licencias.

EL PERSONAL de estas oficinas pertenecía a la Setravi y era controlado por dos secciones del sindicato de trabajadores del gobierno de la ciudad. La corrupción era parte del sistema de operación, como lo pudo comprobar Raymundo Artís, quien fue jefe de la Dirección General de Servicios al Transporte, lo que ahora es la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi), cuyo titular es Armando Quintero.

AHORA, EL PERSONAL de esta oficina pertenece a “medias” a la Setravi y a las delegaciones pues reciben su sueldo de las demarcaciones, pero siguen perteneciendo a las dos secciones del sindicato y a la Setravi. Los jefes de cada oficina son gente de los delegados.

EL SISTEMA actual para la elaboración de las licencias y demás documentos oficiales, como tarjetas de circulación, hace que la entrega de estos documentos se realice en unos cuantos minutos, pero ahí es donde entran los “coyotes”, quienes esperan a las personas que van a tramitar su licencia ya con el pago hecho en los lugares establecidos, como tiendas de autoservicio, oficinas de la Tesorería y bancos.

EN CUAJIMALPA, por ejemplo, se encuentran algunos empleados que llevan muchos años en estas oficinas y entre ellos mismos se encargan de “acomodarse”. Son quienes permiten la presencia de los “coyotes”. Igual pasa en Venustiano Carranza, Magdalena Contreras, Iztapalapa y otras más. Hay oficinas, como en Venustiano Carranza, donde se expiden hasta 200 o más licencias y se realizan más de 100 trámites de alza y bajas y tarjetas de circulación para placas nuevas.

ACTUALMENTE ES muy fácil obtener una licencia de conducir. Sólo hay que realizar los pagos correspondientes y después acudir a la oficina más cercana a su domicilio. No hay que realizar ninguna prueba o examen de manejo, ni demostrar que conoce el Reglamento y la Ley de Tránsito del DF. Estas facilidades para obtenerla hacen que mucha gente se vuelva irresponsable y, por ignorancia, cometa faltas que, en muchas ocasiones, provocan fatales accidentes.

LA CORRUPCION aumenta en los módulos para obtener los tarjetones para los taxistas y las bases de revista; no es un secreto, y los encargados de atender estos módulos no necesitan de “coyotes”, ellos mismos se encargan de poner el precio por “sus servicios”, costo que tienen que pagar los taxistas.

1 Comentario

  1. que mal esto che, desepcionante lo que ocurre