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Con el Fogón a Punto

¿Y PORQUE EN MEXICO NO SE TOMA BUEN CAFÉ?

Desde una perspectiva histórica…

En su mayoría, muchas de las culturas se caracterizan por estar relacionadas entres sus ámbitos alimenticios y sus costumbres de beber. Tal es el caso que aunque no es originario del Continente Americano y nos referimos al café en seguida lo asociamos a Colombia, hablamos del mate y dirigimos nuestro pensamiento a países como Argentina y Uruguay, té de coca y volteamos hacia Perú o Bolivia.

¿Pero qué sucede con México?, ¿y porque en México no se toma buen café existiendo las condiciones para hacerlo?

México es un país que se caracteriza por una gran cantidad de bebidas típicas, y durante mucho tiempo fueron tres las bebidas que predominaron en el gusto de la población. La primera fue el chocolate, bebida que se popularizó en la época del virreinato en tal medida, que su consumo llegó a proporciones tan extremas de abuso de la misma, conforme el chocolate creció en popularidad y demanda en Europa, su producción fue destinándose en casi su totalidad para la exportación y encareciendo el producto para los mexicanos que poco a poco dejaron de consumirlo.

Una segunda bebida de popularidad en México fue el pulque; muy socorrido entre las clases populares, en el encontraban el gusto por los placeres etílicos, pero resultaba ser un excelente alimento para los pobres. A la llegada al poder del general Cárdenas, reguló en extremo la aduana pulquera y limitó al extremo su consumo, aunado a la introducción de la cerveza que poco a poco fue ganando terreno, el pulque fue relegado del gusto de la población.

Una tercera bebida que aún conserva su demanda, es el atole. Bebida típica que es del gusto desde tiempos prehispánicos hasta nuestros días, no obstante su medio de preparación requiere de poco más tiempo que un café instantáneo y de constante cuidado y observación si no se quiere que termine pegándose al fondo de la olla y se queme.

México es rico en zonas cafetaleras, pero ya explicado cuales fueron en sus inicios las preferencias de sus pobladores, empresas como Nestlé, propietaria de Nescafe, encontró en México una mina de oro que convierte el café fino en una extraña mezcla soluble que brinda un café en cuestión de instantes, agilizando procesos y facilitando la inmediatez.

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